Una sociedad vacía en significado y cegada de egoísmo.
Siento como me ahogo.
Siento el peso de las palabras sobre mi cuerpo como la marea que me empuja hacia lo profundo.
¿Cómo puedo estar ahogándome sin agua? ¿Cómo pueden estas palabras ser tan profundas para controlarme? ¿Cómo pueden controlar mi ser, mi persona, mi mente y mi alma?
Me ahogo en un océano de voces que no dicen más que palabras vacías.
¿Podría alguien salvarme? He perdido la fe que no sabía que tenía. Y ya no parecen más que nubes que se alejan en el horizonte.
Palabras vacías y sin significado que tienen tanta influencia en mí ¿Cómo he sido capaz de dejarlas entrar y que hagan esto de mí?
Soy demasiado sensible a lo que me rodea, y no encajo en el vacío de este lugar, ¿puede alguien culparme por ser diferente? ¿Han de creer que esto ha sido mi elección?
Debo adecuarme a una sociedad llena de prejuicios, vacía en significado y cegada de egoísmo.
¿Dónde puedo, entonces, expresarme? ¿Dónde puedo, entonces, actuar sin la presión de quienes me rodean y sin la fija mirada de que todo lo que me conforma (pensamientos, ideas, valores, creencias) no es más que un puro error?
¿Cuál ha sido mi mal, mi pecado? ¿Ser diferente? ¿Es a caso una causa para la marginación, el que no cumpla con las vacías ideas que tiene la gente hoy?
Pues no lamento decir que no lo siento.
Y aunque mi locura y el dolor de ser diferente me consuman, sé que no hay nada que cambiar.
Porque es aquello lo que me hace ver más allá de todo, es aquello lo que me hace sentir mucho más.
Es esa, mi capacidad para sentirme especial y diferente, la que me alegra y angustia.
Pero aún sintiéndome de esta manera, aun siendo diferente, sé que tengo mucho más por lo que vivir de los que ellos tienen.
Siento el peso de las palabras sobre mi cuerpo como la marea que me empuja hacia lo profundo.
¿Cómo puedo estar ahogándome sin agua? ¿Cómo pueden estas palabras ser tan profundas para controlarme? ¿Cómo pueden controlar mi ser, mi persona, mi mente y mi alma?
Me ahogo en un océano de voces que no dicen más que palabras vacías.
¿Podría alguien salvarme? He perdido la fe que no sabía que tenía. Y ya no parecen más que nubes que se alejan en el horizonte.
Palabras vacías y sin significado que tienen tanta influencia en mí ¿Cómo he sido capaz de dejarlas entrar y que hagan esto de mí?
Soy demasiado sensible a lo que me rodea, y no encajo en el vacío de este lugar, ¿puede alguien culparme por ser diferente? ¿Han de creer que esto ha sido mi elección?
Debo adecuarme a una sociedad llena de prejuicios, vacía en significado y cegada de egoísmo.
¿Dónde puedo, entonces, expresarme? ¿Dónde puedo, entonces, actuar sin la presión de quienes me rodean y sin la fija mirada de que todo lo que me conforma (pensamientos, ideas, valores, creencias) no es más que un puro error?
¿Cuál ha sido mi mal, mi pecado? ¿Ser diferente? ¿Es a caso una causa para la marginación, el que no cumpla con las vacías ideas que tiene la gente hoy?
Pues no lamento decir que no lo siento.
Y aunque mi locura y el dolor de ser diferente me consuman, sé que no hay nada que cambiar.
Porque es aquello lo que me hace ver más allá de todo, es aquello lo que me hace sentir mucho más.
Es esa, mi capacidad para sentirme especial y diferente, la que me alegra y angustia.
Pero aún sintiéndome de esta manera, aun siendo diferente, sé que tengo mucho más por lo que vivir de los que ellos tienen.
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